Evidentemente, cerca del centro, fue tarea imposible, por lo que nos fuimos a un hotel Ibis en el aeropuerto, a unos 13 kilómetros del centro.
Del hotel salía un autobús gratuito al aeropuerto, y desde allí, en tren hasta Amsterdam.La ciudad, está completamente infestada de gente. De todas las ciudades que llevamos visitadas hasta ahora, esta sin duda es la que más turistas por metro cuadrado tiene. Y podría apostar que por lo menos un 60% somos españoles.
Otra cosa sorprendente, es la cantidad de bicicletas que hay. Por lo visto, en Amsterdam hay 750.000 habitantes, y 700.000 bicicletas. Y la verdad, es que los biciclistas son lo más molesto que hay. Tienen prioridad absoluta sobre los peatones, sobre los coches, sobre los tranvías..... sobre todo. No sé si esa prioridad se les reconocerá en el reglamento de circulación, pero lo cierto, es que circulan como si la tuvieran. Las aceras son casi inexistentes, ya que todo aquí son carriles bici. Yo esto lo vería bien si esto redujera el tráfico de vehículos de motor, pero es que de todas maneras, hay una gran cantidad de coches. En fin, que en esta ciudad, hay más bicis que cagadas de paloma.
En el barrio rojo, abundan los coffee shops, donde quién guste, puede degustar una variada carta de porretes de forma legal. También es posible ver a prostitutas, en sus escaparates, bien resguardadas de la lluvia y el frio. Como en este barrio, el sexo es una de las atraciones, no faltan tiendas que venden productos de este estilo.
Estuvimos dando una vuelta hasta bien entrada la noche, ya que la zona estaba muy animada.

Cogimos el tren al aeropuerto, y de allí el bus al hotel y a dormir.
Al dia siguiente, dejamos el coche cerca de la ciudad, y de allí, cogimos un autobús al centro. Tengo entendido, que dejar el coche en un parking de Amsterdam, puede llegar a costarte 15 euros la hora, por lo que no nos quisismos arriesgar. Desde aquí aprovecho para mandar un saludo a los que nos previnieron de dejar el coche en un parking.
A parte de la gente y de las bicis, Amsterdam es una ciudad preciosa, llena de encanto, y con una asombrosa colección de edificios y casitas de hace más de 400 años. Todo ello bañado por sus canales, que recorren toda la ciudad.
Una de las visitas que no podíamos dejar pasar era la casa de Anna Frank. Había mucha cola, pero iba rápido. No dejaba de llegar gente y más gente para visitar la casa, y es que desde hace más de 50 años, esta es una de los mayores atractivos turísticos de Amsterdam.
Realmente la visita merece la pena. Hay paneles informativos que te explican toda la historia, y puedes ver todos las habitaciones de la casa. Es estremecedor.
Como curiosidad, es interesante ver un Oscar de Hollywood auténtico que donó a la casa una de las actices de la película "El diario de Anna Frank"
Después de ver la casa de Anna Frank, nos dedicamos a recorrer la ciudad mediante unos circuitos establecidos para los turistas, para no perderse ningún rincón de la ciudad. Fueron 6 circuitos y la verdad nos dimos una paliza.
Las casas son muy pintorescas y las estructuras dan la sensación de movimiento, ya que la mayoria de las casas están inclinadas, abombadas y parece que en cualquier momento se van a caer.
Esta es la plaza Damm, centro de reunión, habitualmente colapsada de gente fumando porros y bebiendo alcohol.
Una de las especialidad de Amsterdam, son las patatas fritas, y no pudimos dejar escapar la ocasión de probarlas.
Particularmente prefiero las French Fries.


Es habitual ver máquinas de comida rápida. Las hamburguesas no tienen nada que envidiar a las del McDonalds.
Esta gente aparca las bicis hasta en lo alto de las farolas. A pesar de eso, se roban al año cerca de 50.000.

El clima era bastante cambiante. De pronto hacía aire y te quedabas helado, como salía el sol y hacía calor. Pero sin duda este es el mes de agosto más fresco y pasado por agua que hemos vivido nunca.
La mayoría de las iglesias se encontraban cerradas, y el palacio real, estaba en obras, por lo que tampoco lo pudimos visitar ni sacar una foto en condiciones. Estamos teniendo mala suerte con las obras, ya que muchos monumentos nos los estamos encontrando tapados por este motivo.







Muy buen resumen! menos mal que todavía queda buena gente que os avisa de los precios de los parkings ;)
ResponderEliminarVisto en tu blog Amsterdam nos parece más interesante que cuando lo vimos en persona, jaja.
Esperamos impacientes la crónica de Brujas.
Buen viaje!
Jejeje, gracias.
ResponderEliminarLa verdad es que de ser más jóvenes habriamos estado más dias en Amsterdam.
Un saludo!!!!!