18 de agosto de 2.010
Lo primero que se ve, todavia a 20kilómetros de distancia, es su impresionante catedral.

Nos fuimos a buscar hotel, un Etap cercano, y pudimos secarnos por fin de la lluvia de Brujas. Cena ligera, y a dormir pronto.El martes, la gran protagonista fue la catedral de Colonia. Empezó a construirse en el siglo XIII y se terminó en ell XIX, por lo que resulta que lo de la Sagrada Familia no es nada comparado con esto.



Estas son las reliquias de los 3 reyes magos de Oriente, que se encuentran dentro de la catedral.Por lo que parece, aquí dentro están sus restos.
Hay muchos motivos referentes a la adoración de los reyes magos.
La catedral fué el único edificio de Colonia que quedó en pie tras los bombardeos aliados en la II guerra mundial. Aún así, sufrió algunos destrozos, y las vibraciones, hicieron que se rompieran muchas de las vidrieras. Otras muchas, se salvaron.
El dia estuvo bastante gris, pero afortunadamente, no nos llovió.
Esta catedral, fué la construcción más alta del mundo, hasta que se construyó el Monolito homenaje a Washington, en la ciudad del mismo nombre. Pocos años después, este fué también superado por la Torre Eifell.

Tiene 157 metros de altura.

Esta catedral, sale en la serie de acción alemana "Alerta cobra"
Continuamente se realizan trabajos de restauración y mantenimiento, por lo que tienen un gran taller a pie de catedral.
Nos cargamos de valor, y decidimos subir a lo alto de la torre. Estabamos desfallecidos cuando empezó a sonar una de sus campanas.
La subida fué dura. Y eso que sólo se puede subir hasta los 100 metros. Un edificio de 35 plantas aproximadamente.









Esta ciudad fue capital de la República Federal de Alemania, pero lo que a nosotros nos llevó allí fué la casa natal de Bethoven.
También pueden verse instrumentos que le pertenecieron, así como su máscara funeraria, y la habitación en que nació. Hacer fotos estaba prohibido.























No llovió, pero no veas el viento que hizo todo el día y el frío que pasamos. Esto de viajar en verano tiene muchos inconvenientes.
ResponderEliminarLa subida a la torre, 100 metros, fue un reto de voluntad extrema. Hubieron momentos de desfallecimiento y rendición, pero gracias a una gran fuerza de voluntad y vergüenza por no conseguirlo (cuando viejos de 80 años me adelantaban y subían casi corriendo), conseguí subir a la cima.